Lynx

Historias a 33 rpm

Claudio Laguna
Productor de Estación Rock
Con la colaboración de Juan Feria, Mat Hnedy y Nathan Larrinaga

Estas cintas reflejan un poco o un mucho de lo que hacíamos para tener un programa de calidad, un espacio que estuviera en el gusto de los rockers. Estas cintas reflejan el trabajo que hacíamos para generar contenidos interesantes además de la música que programábamos. Ahí están los “editorocks” que eran pequeños aportes de análisis a ciertos temas delicados que al estarlos escuchando de nueva cuenta, oímos que no han perdido vigencia, reflejo de que no se han resuelto esas problemáticas.

Ahí están grabadas “tocadas” con las que buscábamos tener material de esas bandas para poder compartirlas durante el programa. Nunca pensamos en hacer una memoria histórica, pero en cierto punto la formamos. Guardamos estas cintas, por gusto, por nostalgia, por pensar que algún día servirían para algo. Nunca dimensionamos el avance de la tecnología y de que estos recuerdos revivirían algún día.

Muchos de los que se oyen en esas cintas, ya rondan la mitad del siglo en este mundo. Quizá no recuerden muchos hechos, ni siquiera que estuvieron ahí, pero esta memoria mal organizada al menos sirve para recordarnos que alguna vez existieron el “music house”, el XX, el casino de la Bimbo, el casino del río, la “casa verde”, el Castro Servín” de la Universidad de Sonora, el gimnasio del estado, ahora arena Sonora. El “burbujas” porque si, hasta locales para fiestas infantiles sirvieron de escenario para la expresión del rock en nuestra ciudad.

Bandas como La Cruz, Khafra, Agressor, Sangre y Sudor, Reptil, Ateo, Suciedad Discriminada, Los tres cochinos y el Sistema Feroz, Ataxia, Neumatrax, Lynx y hasta los mismos Interrogación y hasta La marina, nos toco verlos tocar en esos lugares y muchas otras bandas que iniciaron su camino esa década de los 80’s y que llegaban a la cabina de Radio Sonora los viernes en la noche con un cassette, que les servía como demo, buscando un espacio para darse a conocer.

Hay mucha historia que estaba olvidada y empolvada en algún rincón de la memoria, empieza a emerger de esas neuronas con oxido de mas de 30 años. Que salga a la luz y que nos ayude a entender la “escena” de hoy.

Preferimos morir, que sus negros planes seguir, La huella de Khafra

Hace algunos años, en el inicio de los dosmiles, “el chino” un compañero de trabajo pidió los DVDs de la serie “V, invasion extrraterrestre” cuando llego, emocionados buscamos la escena donde la bonita, pero bien maldita protagonista se comía una rata, en su tiempo nos dejo boquiabiertos a todos los que la vimos y fue el tema obligado de platica en la prevo el día siguiente, y pues, la escena resulto mas bizarra de lo que recordábamos.

A lo que quiero llegar con esto, es que para lograr apreciar un disco, es necesario, ademas de tomar en cuenta el aspecto musical y lírico, también hay que situarnos en la época en la cual surgió esta producción, es importante tratar de ver el entorno social y las modas de ese momento, esto nos explica muchas letras e influencias obtenidas (y quizás generadas) de la banda

Conocí a Khafra por allá en 1986, los escuché en el programa de radio “Estacion Rock” con Claudio Laguna, cita obligada de todos los viernes, ahí pasaban canciones ellos de un concierto grabado en el Auditorio del ITSON en Obregón, Sonora en el auditorio del ITSON. Estando ya en la secundaria (1987) salió el clásico “Disco negro” producido con la extinta marca independiente de metal Avanzada Metálica, como nota, años después, el catalogo de Avanzada Metálica fue adquirido por Discos Denver.

Khafra fue una de las primeras bandas sonorenses de metal en conseguir grabar un disco en estudio (creo que la primera fue Lynx de Agua Prieta, Sonora), es de reconocer lo difícil que era en esos tiempos lograr eso, la tecnología era muy cara, las computadoras no eran comunes y las que habia, procesaban audio de 8 bits, la posibilidad de procesar audio en una computadora personal era imposible.

Después de oir tanto ese disco desde mi adolescencia, me lo sé al derecho y al revés, recuerdo que esperaba que salieran mis padres para poner el cassette en el estéreo menos chafín de mi casa, un Panasonic que estaba en la sala (que nomas era para las visitas), ponía el primer track… “EZQUIZOFRENIA” un potente y acelerado heavy metal, que le hace ojitos al thrash en lo acelerado, ese acelere que me hacía poner a tope el volumen y pegarme al cajón de la bocina para ponerme a cabecear, aún no se como no troné las bocinas de ese estéreo …

Khafra

El Disco negro es un retrato del tiempo y lugar donde fue grabado, la guerra en “Paren el fuego“, el poco apoyo, la critica y la censura para cualquier tipo de rock por parte del Gobierno y Televisa (sueña y señora del mainstream, donde el único “rock” apoyado eran grupos como Ciclón y bandas por el estilo, las letras de este disco critican ámpliamente todo esto: “Sientes la impotencia, al verlos pasar rumbo hacia el concierto, a escuchar metal” junto con un “Preferimos morir, que sus negros planes seguir”

No puede faltar el tinte apocalíptico de cualquier álbum de metal, en este disco fue “Las dos bestias”, para terminar con la cereza del pastel, la de “No pararemos de rockanrolear” empieza como una balada, para después acelerarse, es la rola para el cierre de cualquier concierto de la banda donde naturalmente explota a su mayor intensidad el slam.

Khafra aún sigue activo, los he seguido desde aquellos tiempos, y me toco ver un desfile de integrantes, donde la única constante ha sido Pascual Meza, vocalista, no pude verlos en el sinfónico, pues ese dia me tocaba ver a mi hijo, pero tuve la fortuna de verlos el año pasado con los miembros originales, ahí compre mi copia de la re-edición del acetato, así, en el Foro B se unieron las voces de varias generaciones para corear al unísono las canciones de la banda.