“Quiero que le haga usted el amor a mi esposa”. Así le dijo un tipo a su compadre. Al escuchar aquella insólita demanda, el otro quedó atónito, aturdido, pasmado, confundido, anonadado, sorprendido, turulato y sacudido. Pensó que no había oído bien. Inquirió, cauteloso: “¿Qué dijo usted compadre?”. Repite éste: “Dije que quiero que le haga usted el amor a mi mujer”. El otro, sin poder dar crédito a las palabras de su amigo, le pregunta, estupefacto: “Pero, compadre, ¿por qué me pide que le haga yo el amor a mi comadre?”. Responde el tipo: “Porque quiero que la enseñe a hacer el amor como lo hace su esposa”...
By Catón.